Las otras marejadas de Bali
Para la gente que no conozca Bali es seguramente como un lugar a peregrinar al menos una vez en la vida para coger olas perfectas en bañador y una licra para no quemarse rodeado de gente humilde y simpática como la población local. Y así es para que negarlo, esto es un paraíso, pero hay otras muchas caras que más bien son todo lo contrario, una verdadera pesadilla. Y fue de casualidad, quizá un encuentro fortuito con un sacerdote ingles en una oficina de inmigración en Kuta, un ultimo jueves creo del mes de abril de este año, al cual me acerque y le salude porque yo solía ir los domingos a escuharle a las seis de la tarde a la iglesia de Kuta. El padre Terry que así era como se llamaba me pidió una cosa, ya que era el único que hablaba castellano que había conocido en las últimas semanas, como un favor me dijo que si tenia una Biblia en castellano y yo siempre guardo una en casa y le dije que si y luego me pidió que si le acompañaba con esa Biblia el primer martes de junio o sea a la semana siguiente a la prisión. Yo me quede un poco sorprendido y con un poco de temor le pregunte la causa y la razón era de que le ayudara en la traducción a castellano en la ceremonia cristiana que impartía todos los martes alli y que esta vez la llegada de internos sudamericanos la necesitaba porque no hablaban ni entendían inglés y ni mucho menos bahasa indonesio
Pues así fue y desde ese martes hasta la fecha el tiempo que estoy en Indonesia u si estoy fuera de Bali por algún trabajo en algún surtrips a islas cercanas alli me presentaba con la Biblia en castellano en esa cárcel indonesa. Hace unas semanas los presos sudamericanos que pidieron era ayuda cumplieron la condena, fueron liberados y consecuentemente según la ley deportados. Pero yo alli había conocido a mas presos y presas, que te contaban historias de su vida diaria en esta prisión y te pedían ayuda, por ello un día yo le dije al padre que yo tenia que seguir viniendo a esa prisión donde la comida es insuficiente y si no tiene nada de dinero y nada de ayuda exterior la supervivencia es difícil. Si algo me ha impactado de este lugar por ejemplo es la gente que he conocido es también la gran amabilidad. Me quede impresionado por ejemplo una pequeña charla que tuve con el preso australiano condenado a muerte Mathew sobre las olas de Uluwatu y cuando me despedí aquel día me dijo “Dios te bendiga por venir a vernos”. Desde esa mañana Mathew y sus amigos saben que por lo menos iba a intentar que más gente les visitara los martes.
Así fue como a partir de ese día he empezado a hablar con gente residente y turistas de acá, por si están interesados en las visitaslos martes la prisión. Las reglas son claras, fotocopia d pasaporte, nada de móvil, cámara o grabadora, todo ello la tendrá que dejar a recaudo policial y sobre toda su solidaridad de llevare una bosita con productos de primera necesirad y de aseo para repartir entre algunos presos más necesitados. De Vedad o digo que la primera impresión es fuerte porque se pasa justo por el corredor de la muerte al lugar d reunión con los presos y las presas, algunos que habitan el se unen a estas reuniones y de verdad después de conocer a tres muy jóvenes condenados a muerte todavía pienso como esos chicos hicieron eso y están aquí. Son las otras marejadas de Bali por supuesto, aquí mi vida cambio un poco quizás disfrutando de ese paraíso, en cada sesión de fotos en cada sur trip que tenga contrato, en cada baño que se hace los días libres, de cada buceo por os lindos reefs, pienso en los amigos nuevos y amigas nuevas que he he conocido en esa prisión y m acuerdo de que me pidieron para intentar llevarselosal martes siguientes. Así que si venis a esta isla de los Dioses, al paraíso y tambien con un poco de dosis d generosidad y sin temor alguno estáis invitados a una mañana de martes cualquier día del año en esa prisión, de Bali, No querré nunca acordarme de aquellos indonesios que pos supuesto no representan en nada a la amable sociedad balinesa en general que en las puertas del tribunal de despasar dieron gritos de jubilo aquella mañana de septiembre del 2006 cuando conocieron que se le imponía la máxima pena, la de muerte a unos chavales australianos que no pasan de los 22 años de edad por traficar con drogas, que dios les perdone, esos indonesios no eran hombres eran peor que cucarachas que gritaban a corazón malvado cuando eran llevados los chicos al tribunal la palabra “muerte” sin importarles los lloros y las angustias de las madres, padres hermanos y hermanas de los jóvenes australianos acusados que estaban aquella mañana en el tribunal. Las otras marejadas de Bali, marejadas de generosidad que mucha gente interna de ese lugar lo necesita, y si mirara a otro lado no podría vivir aquí, lo conciencia no me lo permitiría…
El 12 de septiembre dos bodyboarders canarios de visita en Bali por primera vez atendieron a la llamada de solidaridad y se presentaron en las puertas de la cárcel con alimentos. Fueron recibidos por el joven Mathew Norman a cual se se le acompañó durante toda la ceremonia cristiana y la visita. Este joven australiano tuvo por lo menos una mañana agradble en su situación actual. Gracias a Naomi y Néstor locales de Galdar por vuestra acción solidaria, que disfrutéis de los mejores baños de Indonesia como a día de hoy sé que lo hicieron de sobra
Datos: mas de 50 internos extranjeros habitan la prisión de Denpasar de los cuales unas 12 están condenados a muerte, entre ellos algunos chicos australianos que no superan los 22 años de edad acusados por posesión y trafico de drogas. La otra población reclusa es indonesia en su mayoría acusados por pequñqa posesión o trafico de drogas y hurtos. La no suficiente satisfactoria nutrición de los presos hace de la ayuda exterior (a través de la visitas diarias o la reunión cristiana de los martes) la única vía que tendrán la mayoría para poder sobrevivir a sus cautiverios. El que escribe esto con indonesios asistentes sociales adscritos a la parroquia local cristalina de Kuta organizan los martes la reunión con el colectivo de presos que voluntariamente acceden a ellas, reunión que consiste básicamente en ceremonia de cristiana, escucha de necesidades, asesoramiento y entrega de utinlilios de primera necesidad como alimentos o material de aseo. Las reuniones se realizan en el unico lugar que las auotoridad penitenciarias han dispuesto para ello, la pequeña iglesia cristiana de la cárcel.

